Criterio y decisiones.
En los negocios se toman decisiones constantemente, pero sin un marco común que las ordene ni las sostenga en el tiempo.
Aquí se recogen situaciones en las que decidir no es el problema, sino no tener desde dónde decidir cuando las prioridades compiten entre sí.
Artículo clave
Cuando decidir deja de ser suficiente.
Decisiones correctas que pierden fuerza cuando no existe un criterio que las conecte, las ordene y las sostenga en el tiempo.
Cómo se manifiesta la falta de criterio.
Tomar decisiones siempre implica renunciar a algo
Decidir no es sumar opciones, es aceptar conscientemente lo que se deja fuera.
No todo lo importante puede avanzar al mismo tiempo
Todo parece prioritario, ninguna decisión termina de asentarse ni de sostenerse en el tiempo.
Decidir también es sostener una decisión en el tiempo
Una decisión que no se sostiene acaba perdiendo autoridad al primer cambio de contexto.
El criterio evita que cada decisión empiece desde cero
Sin referencias comunes, cada decisión vuelve a abrirse como si nada se hubiera decidido antes.
Un sistema donde la decisión cambia según quién habla
Cuando el criterio no está definido, la decisión cambia según quién la toma.
Decidir no compromete a nadie y a todos
Sin un criterio común, la decisión se toma, pero la responsabilidad se diluye.
